Si nos hacemos una simple pregunta para intentar entender los alcances de la reforma laboral, en la democratización del SNTE podríamos tener claridad en los resultados del tan vitoreado voto …
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En septiembre 2015, 193 países firmaron el Pacto Global de la Unesco y los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS). Al suscribir ese instrumento jurídico, México se comprometió a brindar, en 2030, una educación de calidad que no deje a nadie atrás. Asimismo, se sumió a esfuerzos de la Unesco para redefinir creativamente las misiones y los roles de la educación superior, en respuesta a las preocupaciones expresadas por varios países e instituciones, hace más de un quinquenio.
Un balance de las promesas de Andrés Manuel López Obrador entre dos contiendas por el poder Una aproximación al desempeño del gobierno en materia de educación superior resulta del balance…
Los materiales que, mediante sus canales oficiales, la Secretaría de Educación Pública (SEP) puso a disposición del magisterio mexicano para la Segunda Sesión Ordinaria del Consejo Técnico Escolar tienen como propósito, que los colectivos docentes dialoguen, reflexionen, acuerden y definan algunos proyectos para ser operados junto con sus estudiantes, que les permitan abordar contenidos de diversas disciplinas y campos, vinculados con las temáticas identificadas en los contextos de sus comunidades a partir de algunas metodologías didácticas acordes con el Plan de Estudios para la educación preescolar, primaria y secundaria (SEP, 2022).
A pesar de los grandes cambios anunciados para el Sistema Educativo Nacional, algunas comunidades escolares siguen sin experimentar un cambio educativo real. Aun cuando varias académicas y académicos reconocemos el valor de la evaluación a gran escala, los gobiernos y el ciudadano poseen dudas sobre su utilidad. Pese a que una “nueva” narrativa reviste las políticas educativas de México, éstas carecen de significado. Para algunos analistas e investigadores, incluso, hay una especie de “imposibilidad” para dirigir procesos de verdadera innovación educativa.
Cuando era estudiante universitario en los ochenta, el marxismo aún se ceñía a las lecturas de El Capital traducida al español en 1975 por el traductor uruguayo Pedro Scaron, la educación era concebida como parte de una superestructura que reproducía los modos de producción y las formas de sujeción de la clase trabajadora, pero el tiempo y las construcciones sociales han tejido historias diferentes respecto a su concepción.
La gestión educativa, según Justa Ezpeleta (1999), “se entiende como vínculo, como función articuladora de sentidos entre las instancias (educativas) que van desde las más altas jerarquías hasta el plantel escolar, llegando al interior de cada una de ellas.”
La aprobación generalizada, sin matices, tuvo un doble filo. Por una parte, se aceptó la inconveniencia de asignar calificaciones reprobatorias a alumnos incomunicados o con dificultades para participar en las actividades escolares a distancia durante la pandemia: la reprobación representaba un castigo injusto a sus condiciones socioeconómicas. Este argumento se expresaba incluso desde antes de la emergencia sanitaria. Simultáneamente, la aprobación automática fue mal vista, sobre todo en casos probados donde había posibilidades, pero no voluntad, para participar en las actividades escolares.
No es lo mismo ser un objeto que se medirá en comparación con un parámetro, que ser un sujeto activo en el proceso de detectar —mientras se lleva a cabo el proceso educativo— los aciertos, defectos o problemas a resolver con el fin de tomar medidas que permitan mejorar, o corregir a tiempo, el rumbo y lograr los fines programados. Este cambio no es menor. Al contrario, es crucial para concebir a la evaluación como un medio al servicio de la tarea pedagógica, y no como un fin. Tampoco, por estar bien ubicada en el proceso de aprendizaje, su realización es fácil: todo lo contrario, es un reto intelectual muy grande.
Para ir aclarando porque hago el señalamiento histórico y que marca un nuevo rumbo en su desarrollo, en la conducción, así como de los productos que, en reiteradas ocasiones, eran la meta de los docentes de educación básica, para evidenciar los avances que durante un mes fueron trabajando, como parte de los acuerdos que cada sesión dejaba, como un marco de actividades a desarrollar en sus respectivos colectivos y en sus aulas de clase y que eran objeto de un seguimiento y cumplimiento. ¿Qué cambio se podrían preguntar para que con tanto énfasis lo esté señalando? Para hacer más comprensible el señalamiento, iré desglosando que fue lo que observo que se modificó:
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