Hace mucho, alguien me dijo que tener mente de aprendiz le mantenía vivo, expectante, en evolución. Y yo, al igual que la institución que represento, lo creo y vivo así. …
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En un mundo multipolar e hiperconectado a través de la Internet, se puede especular que la sociedad está más unida y armoniosa que antes, sin embargo, no es así, pues saltan a la vista, problemas de discriminación, conflictos bélicos, intolerancia y antipatía hacia aquellas personas que piensan o actúan diferente al resto, por lo que es necesario tender puentes emocionales desde el terreno educativo.
“Esto es pa’ ellos”, “su comida de Pedro”, “voy a subir para arriba” y “¿ya hicistes la tarea?” son algunas de las expresiones que aparecen en versiones preliminares de los próximos libros de texto gratuito de primer grado de primaria y han causado polémica en la opinión pública, sobre todo tras haber sido mencionadas, de manera descontextualizada, en el reportaje “Libros para la militancia: así educará la SEP a estudiantes de 6 años” (https://www.youtube.com/watch?v=yn7k9aYKHmE) en el noticiero de Carlos Loret de Mola, del canal Latinus.
Cada semana un escándalo, cada cierto número de días un nuevo horror, así vivimos desafortunadamente en este país que se sigue rompiendo día a día ante la inacción, la evasión de la responsabilidad, la criminalización de las víctimas, los “chistes” y la risa del presidente y la sólo aparente indignación de la sociedad que más que empatía con el dolor ajeno parece estar hambrienta de motivos para pelear contra sus adversarios ideológicos y defender a sus líderes políticos y sus intereses económicos.
Todos somos maestros de buena o mala conducta. Hay quienes al vernos, se apartan de la mala y siguen la buena. Otros proceden al revés. Todos enseñamos a los más jóvenes a ser lo que somos o lo que deberíamos ser. “Un padre educa a su hijo hasta con el mal ejemplo”, palabras de Hutchins, un educador norteamericano que nos recuerda eso que nos gustaría olvidar: los adultos somos maestros inconscientes: procedemos como si nadie nos viera. Impunemente damos mal o buen ejemplo a los jóvenes. ¿Podemos exigirles que sean mejores que nosotros?
Juan José Arreola. La palabra educación, p. 104.
¿Resultado pedagógico? Y más importante todavía preguntar: ¿Cuál fue la experiencia humana con respecto al instructor? ¿Cuáles los valores de comunicación, de afecto, de solidaridad, casi de fraternidad?
La única autoridad que podemos consentir es la que se desprende de la capacidad, de la categoría intelectual, de los dones del conocimiento obtenidos a lo largo del esfuerzo o de las cualidades a veces innatas que hacen del maestro también un artista.
Juan José Arreola. La palabra Educación, p, 102.
En diferentes ocasiones he manifestado o dejado ver entre líneas, que la lucha que hoy pretende el Derecho a la Educación, debe transformarse en la lucha por el conocimiento, a menos que por educación se asuma el sentido más amplio de la palabra, y no se le reduzca como sinónimo de escuela. Por supuesto que el brindar acceso a toda la población de un país, objetivo común de muchos, no basta, junto al acceso masivo, habrá que garantizar su acceso al aprendizaje y al conocimiento; de lo contrario, es solo una quimera.
Como tribuno y soñador de la educación, con un dilatado andar en el ecosistema universitario, en cierta ocasión invité soñar a un grupo de estudiantes de una maestría multidisciplinaria, que aglutinaba a funcionarios y académicos con trabajo estable, el sueño consistía en abandonar su puesto laboral para emprender su propio destino. Al escuchar tal propuesta, muchos dijeron que era una descabellada idea, pues estaban cómodos y tenían una familia que mantener y otros argumentaban que un profesor de maestría debe pisar tierra y no estar construyendo rascacielos en las nubes.
Cuando la autoridad no pone atención a lo importante en la educación nacional avanza el deterioro. Parece que el alto funcionariado de la Secretaría de Educación Pública se embelesa con el Plan de Estudio 2022 y los nuevos libros de texto gratuitos y deja en segundo plano los problemas trascendentes: abandono escolar, aprendizajes perdidos, incluso, como marcan ciertos colegas, el desaprendizaje que causó la pandemia por covid-19.
“¡No se dice así! Lo correcto es: el castellano varía. Es una barbaridad lo que enseñarán en las escuelas. Lo voy a tuitear. ¿De veras eso está en el libro de texto de la SEP? OMG!!! Sí, me pasaron el video de Loret en el chat de la oficina, y obvi hay que denunciarlo. No te tardes, tenemos que actuar ASAP porque estos tipejos, al final del día, quieren terminar con todo. Chatéalo para que se haga viral, y ponle el jashtag #MiEspañishNoSeToca. Son tan ignorantes, sobre todo YSQ. Estaría feliz si fuera oficial decir verdadt, dijistes o fuistes. Por cierto, si quieres venir esta naigt, en vez de cocinar podemos pedir por delíveri un suchito. Así vemos, en estriming, la peli que nos recomendó Máic.”
Revista Aula. Revista de periodismo y análisis especializado en temas educativos que fortalece el debate de manera libre y plural.