Voilà, voilà, ça recommence Rachid Taja La alegría por el dinamismo democrático de México, la celebración de decenas de millones de habitantes votando en libertad en un proceso coordinado por …
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La reforma del artículo 83 constitucional del 2014 acortó el periodo de transición gubernamental. Ahora, a diferencia de sexenios anteriores, el lapso es de poco menos de cuatro meses.
Acaban de pasar las elecciones en México, que, a pesar de tantas campañas de descalificación, mentiras y polarización, se llevaron a cabo de manera libre y en paz en casi todas las casillas establecidas en nuestro país. Si bien, siguen manifestándose diversas voces que descalifican la votación, hay que reconocer que ha sido posible constatar de manera directa, el conteo paso a paso que ha hecho el Instituto Federal Electoral de la mayor elección que históricamente se ha vivido, que no admite posible fraude en el proceso electoral. Votamos y los resultados así están.
Un proyecto educativo que tenga como fundamento los ideales o principios de la izquierda, debe plantearse seriamente el rumbo que debe tomar el Sistema Educativo Nacional (SEN). Para eso, debe tomar en consideración diversos factores que van desde los propiamente legales (desde la constitución hasta las leyes y reglamentos menores), hasta las consideraciones institucionales de espacios, materiales, tiempos, tipos de contrato de la comunidad docente, entre otros. Pero de igual manera, la reflexión sobre los fines últimos que orientan la educación, su puesta en práctica, y la reflexión profunda sobre los objetivos injerencistas de organismos empresariales internacionales como la OCDE y sus aliados nacionales del sector empresarial.
Todo texto sólo existe cuando alguien nos lee. Antes de la generosidad de quienes apartan un tiempo de su vida para considerar lo que redactamos, el escrito —a mi juicio— está incompleto. Y si además de leerlo suscita una respuesta, la razón de ser de las palabras que hemos unido en procura de expresar un argumento se enriquece.
La Dra. Claudia Sheinbaum es la virtual presidenta electa de nuestro país. Por primera vez, una mujer llega a este cargo en medio de un gran respaldo del electorado en el marco del proceso electoral más grande de la historia mexicana.
Desde la 2015, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha propuesto que la educación y el conocimiento deben ser considerados como “bienes comunes”. Es decir, que la creación, adquisición y uso del saber sean producto de un ejercicio social y colectivo, no de una determinada persona, sociedad o país.
Pues bien, la urnas ya dictaminaron. En octubre tendremos presidenta. Los trastornos que deja el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pueden agravarse o, tal vez, comenzar a resolverse, dependerá del liderazgo de Claudia Sheinbaum.
La década de 1824 a 1834 corresponde a la Primera República Federal del país. El periodo inicia con la disolución del imperio de Iturbide y la proclamación de una Constitución Federal, y termina con el retorno de Antonio López de Santa Anna a la presidencia respaldado, en esa ocasión, por la fracción centralista. En esos años tuvieron lugar varios intentos por articular una política de fomento público a la educación y las actividades científicas y tecnológicas.
Hace dieciséis años vio la luz un libro maravilloso: Creer en la educación. La asignatura pendiente, de Victoria Camps, profesora de Filosofía moral y política en la Universidad Autónoma de Barcelona. La obra, publicada por Ediciones Península, fue traducida del catalán al español por José Luis Castillejo y cuenta con un prólogo de Sant Cugat del Vallès.
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