Chihuahua, Chih. Alrededor de 24 por ciento de las juventudes en Chihuahua se encuentra fuera de la escuela y del trabajo y, de este grupo, 74 por ciento son mujeres, señalan los primeros datos de investigación que analiza los efectos reales de Jóvenes Construyendo el Futuro en la entidad.
El proyecto, desarrollado por la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) y el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo de la Educación (Centro INIDE) de la Universidad Iberoamericana, estudiará qué ocurre con las trayectorias educativas, laborales y personales de los participantes antes, durante y después de los 12 meses de capacitación, pero también qué impacto tiene el programa en las empresas y negocios que los reciben.
Al respecto, el Dr. José Antonio Cervantes Gómez, investigador de la UACH, explicó que después de siete años de operación todavía existe una carencia de estudios regionales que permitan conocer con mayor profundidad los resultados del programa.
Uno de los principales vacíos, señaló, es saber qué sucede con los jóvenes después de los 12 meses, pues las condiciones estructurales que dificultaron originalmente su acceso a la educación o al empleo no necesariamente desaparecen después de un año de capacitación.
Cervantes Gómez destacó además que los centros de trabajo han sido poco considerados en los análisis, pese a que cientos de miles de empresas y pequeños negocios han recibido aprendices y también experimentan efectos económicos y productivos derivados del programa.
La diversidad de estos espacios puede generar experiencias radicalmente distintas. “No es un solo programa”, señaló el investigador, al explicar que un joven puede capacitarse tanto en una empresa de gran tamaño como en una microempresa o negocio de barrio.
Por ello, el proyecto analizará qué actividades desarrollan los participantes, qué capacitación reciben, cómo funcionan las tutorías y qué posibilidades existen de generar redes o conseguir posteriormente un empleo.
Por su parte, la Dra. Jimena Hernández Fernández, investigadora del Centro INIDE, explicó que la investigación buscará determinar para quién funciona el programa, cómo funciona y bajo qué circunstancias, en lugar de limitar la evaluación a las tasas de inserción laboral.
El estudio prestará especial atención a las desigualdades de género. De las juventudes identificadas fuera de la escuela y del empleo en Chihuahua, 74 por ciento son mujeres, muchas de las cuales realizan actividades de cuidado dentro de sus hogares que no son reconocidas como trabajo remunerado.
Los investigadores también cuestionaron el uso del término “nini”, al considerar que coloca sobre las juventudes la responsabilidad de una situación relacionada con condiciones estructurales como la falta de oportunidades educativas, empleos formales y condiciones económicas favorables.
Otro elemento será la escolaridad: cerca de 41 por ciento de la población considerada llega al mercado laboral con bachillerato concluido, 32 por ciento con secundaria y apenas entre 12 y 13 por ciento con licenciatura, diferencias que pueden modificar las oportunidades disponibles dentro del programa.
La investigación tendrá una duración de 17 meses y abarcará 10 ciudades, entre ellas Chihuahua, Ciudad Juárez, Cuauhtémoc, Delicias y Parral. Combinará encuestas con al menos 40 entrevistas a jóvenes, centros de trabajo y representantes empresariales.
Cervantes Gómez señaló que el contexto territorial también será clave, debido a las diferencias productivas entre zonas urbanas, fronterizas, rurales y serranas del estado.
Finalmente señalaron que, a partir de los resultados, el equipo buscará formular recomendaciones sobre capacitación, acompañamiento, supervisión y vinculación con las vocaciones productivas regionales.