Me gusta escribir sobre mujeres,
que logran algo por sí mismas.
Me impactan, me gusta reflejarlas,
para que no caigan en el olvido”.
Elena Poniatowska
Teresa Galicia
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el envejecimiento activo mejora la calidad de vida de las personas y conforme envejecen, se debe optimizar las oportunidades de salud, participación e independencia. La aplicación individual o en grupo, fomenta el desarrollo integral y la participación activa en la sociedad para alcanzar su máximo potencial a lo largo de toda su vida (Urrutia, 2018).
Es un hecho que el adulto mayor puede preservar sus capacidades cognoscitivas, siendo capaz de adquirir nuevos aprendizajes gracias a la neuroplasticidad, por medio de actividades previamente planificadas dirigidas al aprendizaje facilitando el procesamiento y la comprensión de la información de una manera mucho más eficiente, lo que desencadena en los adultos mayores el fomento de su autoestima y sentimientos de capacidad de logro y autoeficacia (Torralva y Manes, 2007).
El viernes 13 de febrero se llevó a cabo la presentación de proyectos de vida y la clausura del Diplomado en Envejecimiento Activo y Saludable en la BUAP, donde los participantes mostraron lo que aprendieron y que les ha permitido re significar sus experiencias de vida.
La presentación de sus proyectos se desarrolló de una manera muy cercana, sensible y motivante, ya que cada uno de los participantes mostraron sus sentires, haceres y decires a lo largo de estos meses compartidos en comunidad. En sus voces se identificaron narrativas reflexivas cargadas de emotividad, basadas en sus experiencias personales en este proceso formativo:
En los espacios formativos casi nunca se atiende al ser, solo el conocer”. “El envejecimiento es una etapa para resignificar nuestras experiencias”. “El envejecimiento implica vivir feliz y tranquila, seguir aprendiendo, el amor como base para seguir viviendo, conocerme y reconocerme, la autoaceptación”. “El amor nos ayuda a vivir y alimenta nuestro crecimiento”. “Querernos a nosotros mismos, cobijarnos a nosotros mismos, creer que podemos y enseñar cuales han sido nuestros aprendizajes, ellos no saben lo que nosotros, la experiencia nos hace crecer”. “Descubrí mis talentos ocultos y nuevos”. “Sigamos creciendo, nuestra edad no implica caducidad”. “Somos bendecidas por vivir, disfrutemos pues. Estoy viva…”
Además, describieron algunas de las temáticas aprendidas: Semáforo del presupuesto, descubrir y apreciar sus talentos, nutrición cuidando una alimentación saludable, porciones y su tiempo de comida, cuidado físico, psicológico y emocional, disfrutar de actividades recreativas y culturales individuales y en grupo, planear gastos y gustos, disfrutar todas las etapas de su vida, identificar la línea del tiempo personal, sus raíces y valores, lo aprendido y disfrutado con su familia, analizar e identificar aquello que les permite crecer y ser feliz, aprender a hablar en primera persona, dejar todo listo para partir, herramientas para la vida y para ellas mismas.
Lo primordial es empezar a voltear a verse a sí misma, quién soy, cómo me visualizo y qué espero, cuestionarse: ¿tengo un proyecto de vida?; aceptar que la felicidad es de cada quién, reconocer y apreciar sus cadenas de valor, llegar y aprender algo para vivir mejor porque como escribió Luz María Macias Espinosa, desde que nacemos… comenzamos a envejecer.
A través de la representación del árbol expresaron: las raíces de mi árbol son los valores; el tallo que me sostiene es el amor porque el núcleo en la vida es el amor; las hojas son mi estabilidad emocional; las flores lo que puedo aportar y las aves son las personas, ya que mis seres queridos son mi alma y quiero agradecer estar en este maravilloso paraíso que es la vida.
Además, se destacó un talento muy personal: el de Lupita, cuando describe lo que las arrugas representan en su vida.
Mis arrugas
La madurez se teme tanto como se oculta, la arruga es el camino, ahí empieza. Los seres humanos tenemos un miedo ancestral al envejecimiento y a la muerte. Como somos incapaces de detener el tiempo y sus efectos, físicamente intentamos hacerlo de un modo inconsciente, pero lo único que logramos con ello es no madurar por dentro, mientras vamos envejeciendo por fuera.
Hay una relación simbólica entre el vestido y el cuerpo humano. De alguna manera nuestro vestido es una prolongación de nuestro cuerpo, no nos percatamos de eso, aprendamos que habitamos este cuerpo del mismo modo que vestimos la ropa. La ropa se ensucia, se arruga, se rompe tenemos que mudarnos.
Todo mundo les teme a las arrugas como si fueran emisarios de muerte, es triste negar su llegada. Muy poca gente sabe el origen de la palabra arruga y lo que puede significar. Su origen es bello y curioso, procede de latín irrugāre (arrugar, cubrir de arrugas), que se formó a partir de un prefijo intensivo in- y el verbo rugāre (arrugar), derivado de ruga (arruga, pliegue en la piel o tela) que significa surco, calle, camino, arroyo; igual la encontramos en el sánscrito Valī (बली / वली) que significa valle, entonces las arrugas son los arroyos, los valles y los caminos que la vida ha dejado en nuestro cuerpo.
Y son bellas, porque la vida y sus huellas que dejan en nuestros corazones son hermosas, el envejecimiento externo es el resultado del inexorable paso del tiempo, pero también es la contraparte del crecimiento interno. Las arrugas son testigos, la marca de que hemos hecho camino, hemos llorado, reído… nos recuerda ¡que estamos vivos! (Ma Guadalupe Cabrera Ramos).
Todas sus narrativas y los proyectos de vida presentados, mostraron que los aprendizajes desarrollados en este proyecto formativo facilitaron el procesamiento y la comprensión de la información de una manera mucho más eficiente, lo que desencadenó en estos adultos mayores, el fomento de su autoestima y sentimientos de capacidad de logro y autoeficacia. Me quedo con lo que expresó Lupita al finalizar esta experiencia, que soy un ángel de luz, referido a mi papel como facilitadora y que como lo destacó Martha López Alamillo: el mejor lugar somos nosotros.
Referencias
Torralva y Manes (2007) “Cambio, desafío y aprendizaje” son tres claves para mantener el cerebro en forma. Clarín.
Urrutia-Serrano (2018) A. Envejecimiento activo: un paradigma para comprender y gobernar. Dialnet